Cangas de Onís

Ha sonado el despertador como 3 veces antes de convencerme de que tenía que levantarme, hacía muchas vísperas que no dormía tan bien antes de un viaje largo, he terminado de alegrarme del todo al ver cómo el sol estaba peleándose por entrar en la cocina, hasta mi gato estaba flipando después de tantos días de diluvio.

Tengo casi todo preparado desde anoche, maleta, equipo, cables, discos…. sólo me queda cerrar en neceser y una ducha "despertador" para ponerme a todo del todo… antes agotar este café tranquilamente sobre la mesa mientras escribo unas líneas a modo bitácora.

Es éste uno de los conciertos más tranquilos que vamos a tener en toda la gira, sin sobresaltos ni sorpresas, la verdad los chicos de la banda se merecen acabar un concierto así, sin que haya vorágines de llamadas  a la discográfica para negociar cosas que ni nos van ni nos vienen con el hotel, alquiler de furgo, sala, etc… Hace unos cuantos conciertos que George dijo que prefería mil veces los conciertos que cerrábamos nosotros a los que cerraba la discográfica y la verdad el subsconciente lo nota. No será rentable (ninguno lo es) enconómicamente, pero me quiero volver a sentir digno de llevar la banda que llevo y ofrecer el show que llevo dentro sin estar pensando en tonterías mientras canto.

En media hora recogemos la furgo y completamos el ritual habitual de carga de equipo en los locales del Observatorio. Menos mal que Bule me ha prestado sus pantallas, sonaremos aún mejor esta noche.

No me llevaré el ordenador, terminaré esta bitácora a mi vuelta el sábado por la noche.

El café se va agotando, y la cafeína comienza a hacer su efecto, voy despertando, espero que no se me olvide nada en casa, y sobre todo y más importante… que la furgo tenga radio cd….

¿te gustó?? comparte!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.