Y después… todo lo demás.

 

Creo que jamás me he alegrado tanto de que termine un año como éste 2008 que ya vive sus últimas horas. Creo que en realidad más que celebrar el nuevo año voy a brindar por que éste “crítico” año termine ya de una vez. Tenía muchas esperanzas depositadas en este año, y a priori lo tenía todo a favor, numerología incluida… era un año par, y encima terminaba en 8 (mi número favorito). Eh! que tampoco ha sido una hecatombe!, claro que no, sigo en pié. Pero la evaluación final del año tiene más elementos negativos en la balanza que positivos. De hecho si tuviera que elegir lo mejor del año tendría entre dos o tres acontecimientos como mucho para elegir; en cambio de entre lo peor hay muchos montoncitos de “mierdecillas“, sinsabores y detallitos que (a cual peor) para colmo es difícil elegir.

Crisis es crisis, y de todas ellas se sale finalmente para terminar convirtiéndose (eso sí) en una efemérides de la que siempre se referencia en pasado. Dicho lo cual, hay en ella algo esperanzador porque en su semilla hay un germen de esperanza ya que siempre que te acuerdes de ella (de la crisis), será porque estarás mejor en el presente. Aún así mientras la estás pasando, se convierte en una gripe que te inmoviliza, te hace sudar, te nubla la razón, te cierra las puertas del futuro…

Muchos españoles con hipoteca lo hemos pasado mal, muy mal, hemos hablado mucho de política, hemos echado pestes contra el gobierno y contra la madre que parió a todo este sistema. Pero al menos hemos aprendido la lección, yo al menos. Apretarse el cinturón no basta, hay que “deshacerse de equipaje” urgentemente si no quieres que el barco se hunda definitivamente. Evaluar rápidamente qué caprichos te sobrepesan  y tirarlos lejos antes de convertirte en un náufrago en el océano de la crisis financiera.

Está a huevo, entre los propósitos del 2009 se abre a codazos la firme Diligencia en economía doméstica.

Y después… todo lo demás.

Después de tener a salvo tu vida personal, en la que se incluye la hipoteca como inquilina molesta y odiosa, es cuando puedes pensar en tu vida artística. Y para qué te voy a contar!. El 2008 tuvo sabor añejo como el whisky y el rockandroll, que te gusta como te sienta, pero repudias como te sabe. Hice kilómetros, desgasté carreteras y piloté furgonetas. Canté en ciudades que ya conocía y otras que pisé por primera vez como artista. Conocí mucha gente, buena gente y de la mala gente ni me acuerdo.  Recuerdo anécdotas, conciertos a ras de suelo, conciertos para mucha gente (Burgos, Granada, Zamora) conciertos para poca gente (Coruña, Cangas). Salas grandes y pequeñas, buen sonido, buenos técnicos y otros que no lo eran tanto pero vacilaban mucho. Recuerdo éxitos y pequeños fracasos. Pequeños momentos de gloria y orgullo profesional y también píldoras depresivas. Viví la gira intensamente pero tuve muchos problemas con la Industria Discográfica. Muchas desilusiones personales y profesionales. Me fié demasiado y lo pagué caro. Perdí independencia artística, perdí amistades de años con gente que había ayudado mucho en el pasado, perdí credibilidad personal con personas que creyeron en mí y que dejé de lado por firmar un nuevo contrato.

También hubo cosas que no perdí, pero sí dejé atrás, de esas no me siento tan culpable. Ni siquiera las echo de menos.

El 2009 será el año de nuevas canciones, quizá de un nuevo disco… un año en el que se consolidará la nueva banda. Saldrá el nuevo Videoclip, “No engañes a los ángeles”, con la publicación de un maxisingle con contenido “B” y por supuesto también “Al Norte”. Viajaremos de nuevo a ciudades donde ya hemos tocado antes y algunas pocas (las menos) donde aún no nos conocen. Pero sobre todo el año en el que el Artista Sandropop se reencuentra consigo mismo sin pensar en si la intro tiene menos de 20 segundos, o el primer estribillo entra antes del primer minuto. Seré el artista que tengo dentro, el que se viste a su gusto y no para un tipo determinado de público. No me reprocho nada, pero sí me exijo coherencia aunque ésta esté directamente enfrentada a lo que se supone que la Industria espera de mí. Y pese a quien le pese, mi carrera artística está sosteniéndose en este mundillo gracias a que retomé las riendas de mi carrera a tiempo; muchos profesionales me critican que quiera estar pendiente de todo, encima de todo, controlándolo todo… pero está demostradísimo que cuando delegué en otras personas que usaban la palabra “amigo” como moneda de cambio terminaba traicionado con un beso en la mejilla. Así que vuelvo a ser mi propio mánager, webmaster, agencia, editorial, director artístico, etc. etc.

Y después: todo lo demás…

Los fríos de la calle, lo que te vas  poner esta noche, los sms de felicitación anticipada, tabaco de reserva para la larga noche, posible siesta para aguantar sin problemas hasta la madrugada, la cena, las uvas, las campanadas, los kilómetros entre yo y mi familia, la llamada a casa justo después de dar las campanadas… lágrimas en los ojos, un beso, un feliz año nuevo cariño…

Y después… todo lo demás…

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