“De lo mejorcito que ha pasado por aquí”

DSC00101 Vuelta a la carretera, frente a la ventana una niebla amenazante que parece ir subiendo poco a poco, me alivio por momentos. No tengo la maleta hecha, hace años la tenía hecha el día anterior. Ahora estoy más tranquilo, esta noche pasaremos cerca del pueblo de mi infancia "Fuenlabrada de los Montes", me atravesarán los recuerdos y seguiremos unos cuantos kilómetros más hasta llegar a Cabeza del Buey. He visto fotos de la sala por Internet, parece acogedora. Espero dar un buen concierto y que los kilómetros no hagan mella en mi fuelle. He dormido 8 horas muy agradecidas y eso lo nota mi garganta.

Salir de Madrid sigue siendo una Odisea, quedes a la hora que quedes, siempre hay problemas, alguna retención inoportuna en la M30 algún retraso de alguien, siempre pasa algo que te hace retrasar la hora de salida más de lo que tenías previsto. No aprendo, siempre calculo el tiempo exacto sin tomar media hora de más por precaución, así me pasa. No hicimos caso del sabio gps, y fuímos por el camino que a mí me parecía "tradicional", y sinceramente la cagamos. Si, era el camino más recto pero fue un cúmulo de sobresaltos y curvas jodidas que añadidas al potente viento lateral nos pusieron el corazón en un puño en más de una ocasión.

Una vez llegamos a Cabeza del Buey encontramos rápidamente la sala, que me sorprendió porque me la esperaba más pequeña. Muy cuidada y acogedora. La zona de escenario es amplia y puedes montar con total comodidad. Llegamos demasiado tarde, Roberto el dueño quería que estuviésemos allí a las 19.00hrs y nosotros llegamos a las 22.00hrs, tanto tiempo de diferencia lo teníamos que pagar por alguna parte… y le restamos el tiempo a la cena y al hotel. El montaje y la prueba de sonido duró poco, tuvimos unos problemillas con los monitores que solucionamos por el método de "sustitución por otros que tengo por ahí". Y así, nos comió la hora del concierto… a eso de las 00.00 nos subimos a tocar después de cambiarnos a lo superman en la parte de atrás de la furgo.

DSC00109 Vamos sonando cada vez mejor, el acercamiento musical entre nosotros es directamente proporcional al acercamiento humano y eso lo notas en cada canción. Sin embargo delante había un público difícil al que no tenía yo muy claro cómo llamar la atención. Si me arrojaba demasiado adelante perdía la referencia de mi voz y si me quedaba atrás me daba la impresión de no estar conectando con la sala. Menos mal que vinieron de Madrid algunos amigos que apoyaron a causa y contagiaban los aplausos de la sala entre canción y canción. Las versiones sirvieron un poco de enganche, pero tenía la impresión de que no era suficiente. La sala tenía mucha gente dentro, pero la zona frente al escenario no estaba demasiado poblada en comparación con la gente que había al fondo… Mi afán es llegar a todos los rincones de la audiencia, pero unas veces se consigue y otras no tanto. Aún así, sin ser un gran triunfo, creo que la gente valoró lo que hicimos ahí arriba y vendimos algunos discos, firmamos y nos hicimos fotos. Pero lo que más me llegó fue un chaval que me dijo "sois de lo mejorcito que ha pasado por aquí".

Extremadura tiene una gran tradición en música en directo, y es una de las comunidades autónomas que más visitamos porque es la que más salas tiene repartidas por toda su extensión. A lo largo de mi carrera Extremadura ha tenido mucho que ver en eso que llaman "coger tablas". Y es que hemos parado como banda por Cáceres, Badajoz, Cabeza del Buey, Navalmoral de la Mata, Fuenlabrada de los Montes y Plasencia. El público escucha y valora.

El amanecer nos sorprendió prematuramente para mi gusto, pero el viaje de vuelta era largo… esta vez hicimos caso a las indicaciones de los lugareños que nos aconsejaban coger la carretera de Villanueva de la Serena hasta la autopista… eran más kilómetros, pero era también más cómodo para todos… y así lo hicimos esta vez. Qué sabia es la filosofía del pueblo.DSC00106

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