Justificándome de Valladolid….

Valladolid, 7/2/2008. Sandropop en la sala Wallaby. Foto Ricardo Otazo. Dos conciertos en cuatro días. Aún estoy asimilando el concierto de Valladolid y ya estoy preparando los bultos habituales para el concierto de esta noche en Burgos. La Sala Wallaby deja buen sabor de boca. Las dos veces que hemos tocado allí han resultado ser dos muestras muy significativas de lo que al fin de cuentas es una gira de un grupo desconocido: poca gente pero muy agradecida.

El viaje acojonaba un poco, tuvimos nieve el 50% del viaje, el gps marcaba claramente que a partir de 900 metros de altura la nieve era incesante, el paisaje parecía una postal de navidad. Qué bonita es la nieve en una postal! pero qué odiosa cuando vas conduciendo con cierta prisa por llegar con hora a 250 kilómetros de Madrid…

Con todos los apoyos del mundo habidos y por haber, la promo de este concierto fue de esas que calificaría como "perfecta", fueron medios locales de comunicación importantes, periodístas, críticos musicales, fotógrafos, etc. Por intenet un montón de gente parecía que iba a abarrotar la sala. Álex siempre dice que el aforo de una sala siempre es la mitad de lo que yo espero y tiene razón. Esta vez no conté a la gente mientras cantaba, sólo sabía que la gente que allí estaba había ido porque le interesaba nuestro trabajo y teníamos que dejar el pabellón bien alto para estar a la altura del cariño allí invertido.

Wallaby es una sala guapa, escenario guapo, sonido decente y muy coqueto. Las paredes y el suelo de madera ayudan mucho, pero la simpatía que se respira está muy por encima de todas las condiciones técnicas. Sabíamos dónde dormiríamos, y sabíamos dónde cenaríamos. Esta previsión me tranquilizaba bastante y la verdad subí al escenario con bastante calma sobre mis espaldas.

Minutos antes de empezar conocí a una periodista del periódico El Norte de Castilla, con la que estuve debatiendo sobre la influencia de la música de los 80 en nuestros días. Esa conversación me marcó un poco porque me escuchaba a mí mismo como disculpándome o peor aún, justificándome. Creo que nos pasamos de versiones ochenteras, una pincelada está bien, pero además en Valladolid hicimos un breve acústico David y yo cargando las tintas sobre lo mismo y eso no me moló demasiado.

Lo bueno de tocar en una capital de provincia es que la gente tiene una predisposición distinta a otras poblaciones. Va porque quiere ir, escucha porque le interesa lo que hay, lo vive y si conectas con ellos lo pasa bien durante la actuación. Eso es exactamente lo que pasó en la sala. La gente vivió el concierto, lo agradeció, compró discos, nos hicimos fotos con muchos de  los que fueron. Pero sin duda la frase que más me marcó fue la de un buen chaval que me dijo "joder Sandro, no te has ido y ya estoy deseando de que vuelvas".

La periodista se portó bien con nosotros en la prensa, titulando "elegantes y entregados" en una crónica que sigue justificándonos… cosa que empieza a preocuparme. Dejo aquí el link directo: http://www.nortecastilla.es/20090208/cultura/elegantes-entregados-20090208.html

El viaje de vuelta lo hicimos con un "buen par". La experiencia de Juanpe al volante es increíble, me da seguridad, está acostumbrado a hacer kilómetros bajo estas circunstancias y se atrevió a subir el puerto de guadarrama completamente nevado. Me tiré toda la subida y badaja del puerto agarrado al asa del copiloto. Pero el sol de la montaña

Alex tiene un examen a las 16.30hrs y es imposible contar con él para el concierto de hoy. Prácticamente decidimos en el viaje hacer del concierto de hoy una entrega acústica lo mejor que podamos, a las 17.00hrs salimos de Madrid y la actuación está programada para las 20.30hrs. Será tocar y volver a Madrid por el mismo camino. El concierto es a una hora temprana y no tiene sentido hacer noche fuera de casa en una ciudad que está a dos horas de Madrid.

La carretera espera, y en pocas horas volvemos rumbo "Al Norte"

¿te gustó?? comparte!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.