Empieza a sonar…

Sandropop - Foto: Esther Arcos

Cuando en verano les pasé a los chicos las maquetas que grabé en mi casa para comenzar a trabajar sobre el nuevo disco, todos me comentaron que querían trabajar primero en el local antes de que yo les diera la producción cerrada. Querían aportar su personalidad en cada canción ya que al completo la banda se ofreció a grabar altruistamente los nuevos temas del disco. A mí me preocupaba el tiempo que se podía retrasar la grabación del disco por seguir ese método, ya que mis últimos trabajos de estudio han seguido una línea recta entre compositor-productor, y claro esos dos puntos se unían de la forma más rápida posible.

Sin embargo todos somos conscientes de que el nuevo disco pega un giro de personalidad diferente al anterior, con canciones más largas, con cambios menos predecibles, con armonías quizá más difíciles y eso obliga irremediablemente a trabajar más por pasión que por encargo. Los chicos no quieren ser músicos a sueldo de Sandropop, quieren sentir cada canción, entenderla desde el más básico de sus conceptos y llegar a vivirla aportando lo que realmente les sale del corazón.

Con el anterior disco todo fue más mecánico. Les entregué un disco acabado en el que apenas tenían espacio personal de aporte para moverse. Ejecutaban y tiraban “palante” como podían, pero todo eso está cambiando ahora.

Nos saldrá un disco menos comercial, Iker Arranz ya ha escuchado las primeras grabaciones y enseguida entendió el concepto “Sandro estás haciendo un disco más personal y menos para la gente”. No es un problema, lo único que puede hacer a Sandropop creíble es que Sandropop se crea lo que canta, y si hago un disco “para la gente” eso no va a ocurrir, te lo garantizo.

Estoy en un momento personal que me pide más sangre y menos azúcar en mis versos, más pasión y menos poesía. El público de Sandropop es público adulto y determinadas ñoñerías quedan relegadas a otra mercadería de música “single” dependiente de la consabida “fórmula”.

Ayer tuvimos el primer ensayo del 2010, la banda al completo, todos. Ahora estamos mirando los temas que grabaremos en enero, otros 4 ó quizá 5. Hay rescates del pasado, temas antiguos que ahora sí entrarán por la puerta grande de un nuevo disco en el que no habrá descartes, son mis canciones de ahora, es lo que hay. Hacía frío en el local, la calefacción no funcionaba demasiado bien, así que tiramos de calor corporal para caldear el ambiente y la verdad es que los temas sonaron, nos costó al principio, pero terminaron sonando compactados y con criterio. Los chavales no pasan una, si algo no suena o no empasta hacen repetir y repetir el tema hasta que la exigencia de sus oídos entiende que lo que sale de allí es algo llamado “buena música”.

Dos horitas y media de ensayo sobre 4 temas tan sólo. ¿Parece poco? lo sería si al final del ensayo nadie hubiera dicho “se me ha hecho corto”.

¿te gustó?? comparte!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.