Repertorio para un concierto.

Venga hoy de buen rollo…, empiezan los ensayos a saco, el repertorio del concierto ya está decidido. Al principio hice una gran lista, bueno, grande, grande…. lo que se dice “grande” no era, pero era muy extensa como para tocarla entera en un concierto (me salían 20 canciones).

Al final empiezo como siempre, elijo un buen tema para empezar el concierto, un buen tema para empezar un bis y un tema final de concierto. Luego voy rellenando. Obviamente tienes muy claro los “singles”, los temas que sabes que funcionan en directo. Pero también pongo las canciones que me gustan a mí. Incluso canciones que ya no tienen “el mismo efecto” que hace tiempo, las mantengo en el repertorio porque quiero ser fiel a mi historia.

Intento agrupar por estilos, para que el concierto pase por varios climas pero sin que se haga lento, y teniendo cuidado de que no se me caiga el concierto por meter dos temas lentos seguidos. Sé que 18 canciones es hora y media de concierto, y que pasar de ahí se hace pesado. También sé que siempre hay alguien nuevo en el concierto, y que tragarse hora y media de canciones que no conocen es la mejor forma de perder un posible fan. Pero tengo que tener cuidado para no abusar metiendo versiones, sobre todo en Madrid que es donde no me perdonan tocar demasiadas canciones de “otros”.

Una vez tengo más o menos la lista investigo un poco en la armonía de los temas, viendo en qué acorde termina uno y cómo empieza el siguiente. Intento visualizarme en directo, analizo las canciones complicadas de cantar, por afinación o por gestión de aire…. (la gira pasada metí la pata poniendo “las manos del aire” y “no engañes a los ángeles” juntas, terminaba asfiXiado, jejeje)…

Bueno pues después de hacer todo esto, que bien parece la lista de convocados del Real Madrid, te das cuenta de que al menos hay un tema o dos que has metido “con calzador”, que realmente están fuera de sitio. Sí, son buenas canciones, pero en el global del concierto quedan un poco fuera de sitio, fuera de clima, fuera de lugar… en una palabra… fuera…

Ayer le pasé el repertorio del concierto a David, lo miró de arriba abajo, todas las canciones le parecían bien, el orden, el lugar donde había puesto las versiones, etc…. después de darme el “ok” y dejar la servilleta debajo de su móvil le pregunté… ¿no echas de menos algún tema?. NO, no se había dado cuenta… Cuando le digo qué canciones faltaban, se echa las manos a la cabeza y dice “no me jodas sandro, esas las tienes que meter coño”.

Por suerte este año , habrá dos repertorios, uno para los conciertos eléctricos, con la banda entera y otro para los conciertos acústicos donde tocaremos temas que no haremos en eléctrico.

Por cierto, el mejor soporte para escribir un repertorio es siempre una servilleta del bar…

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