Así fue en La boca del Lobo 01/03/2014

No me asustaba tener algunas décimas de fiebre, y saber que estaba a punto de sucumbir en el resfriado que casi no me deja ver las letras de esta entrada en el blog. No me asustaba presentar 4 temas nuevos en un repertorio en el que no iba a haber ni una sola versión eléctrica. Tampoco temía el hecho de tocar a una hora conflictiva, las 22.00hrs, esa hora en la que la gente generalmente tiene planeado cenar y el horario del concierto no encaja en las agendas de casi nadie.

Más bien tenía miedo de otras cosas. El dueño de una sala de conciertos de Madrid me acaba de decir por teléfono que el problema ya no es si vas a llenar o no, sino cuánta gente puede venir. Hace unas semanas cerraron algunos bares de copas y discotecas por exceso de aforo. Y eso, aun siendo otro cantar, también es mi problema cuando para organizar un concierto tienes que alquilar una sala.

Así las cosas, y empezando a recibir varios mensajes de gente que empezaba a fallar antes del concierto, se unió un hecho inesperado: el corte de tráfico en el centro por el paso de la Cabalgata de Carnavales. Eso provocó que el concierto empezase con apenas 20 personas en la sala y que al terminar casi se triplicase el aforo. Madrid tiene estas cosas. Y lo peor de todo es que lo asumimos con una naturalidad pasmosa.

Dicho esto, el concierto fue mucho mejor que la última vez que estuvimos aquí (Octubre 2013). Y eso que de ensayos tampoco es que hayamos abusado, jeje. Nosotros ponemos una parte, pero el público pone una parte mucho más importante que hace que las canciones se transformen en algo grande desde el primer acorde. Y eso es lo que pasó durante la hora y media que estuvimos allí, que la gente quería, nosotros queríamos y el repertorio era el idóneo.  Sin una sola versión, todo clásicos de Sandropop y algunos temas nuevos (cuatro para ser exactos).

Los temas nuevos cosecharon aplausos de forma desigual, los fieles ya me dísteis vuestras impresiones que recojo y estudio no sin daros bastante razón en que por ejemplo en “Catar Victoria” habría que meter algo más de instrumentación antes de la parte fuerte. Y “Revolución en las Aceras” es un temazo (sí, tenéis razón) jeje. “Nadie quiere a nadie”  para mí es un single claro y ya suena convincente, vamos a ver cómo resolvemos en estudio. Y “La espiral” (título provisional) para mí le falta dar un par de vueltas pero estará al a altura del resto del repertorio al que tanto cariño le tenéis.

No sé cuándo haremos otro concierto eléctrico, porque a partir de este momento mi obsesión es grabar en estudio estos temas y darlos salida cuanto antes por Spotify y www.sandropop.com pero no me resisto a esperar  meses para volver a bañarme de guitarra eléctrica sobre el escenario de cualquier rincón de Madrid donde poder convocar a la gente a uno de los mayores actos de rebeldía actual: ir a un concierto.

 

 

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