Los días después…

Dejo pasar unos días para que la euforia no nuble mi razón. Y aún así me parece increíble lo que vivimos el sábado en la Sala Héroe Café Espectáculo. Meses de trabajo en el local recompensado con creces en un concierto precioso para un montón de gente que vino con el corazón en la mano y una sonrisa en la cara.
Desde que nos dieron la fecha del concierto hasta el sábado han pasado muchas cosas.

A las pocas semanas del concierto, David (guitarrista) me llama para decirme que no va a poder tocar éste día.
Y ese detalle trastocó todos los planes, el bajón fue impresionante. Lo lógico habría sido aplazar el concierto a otra fecha, pero me parecía muy feo por mi parte llamar a Carlos (Capitán Nemo) para volver a mover una fecha que ya tuvimos que anular el año pasado…

[singlepic id=20 w= h= float=none]Así que se nos ocurrió suplir los solos de guitarra de David y algunos arreglos con el violín de Teresa Aguirre y montar una producción que, aunque me condenaba a dar todo el concierto pegado a la guitarra, podía quedar resultona si la trabajábamos bien. Los ensayos fueron difíciles, en mi opinión nos costó adaptarnos al formato más de la cuenta. Mis “vicios acústicos” después de tantos años tocando en solitario en salas pequeñas hacían valer su peso a la hora de buscar un sonido que se acercara a lo que tenía en la cabeza.

Al final, cuando empezó a “sonar” bien todo me dí cuenta que este trabajo no se podía quedar en un sólo concierto y que había que buscar más fechas para rentabilizar el tiempo invertido en trabajar algo así. Merece la pena.

Creo que el hecho de tocar en salas pequeñas es una ventaja a la hora de defender en acústico el actual repertorio por una cuestión de volumen y producción técnica. Los instrumentos acústicos dejan mucho espacio para las voces y se aprecian más algunos detalles que en una sala pequeña con formato eléctrico se pierden a favor de la fuerza de guitarras atronadoras, baterías, etc… algún seguidor de Sandropop pensará que perdemos algo de fuerza con este formato, pero nadie discutirá que ganamos expresión y sentimiento en un concierto con banda.

Tengo que mencionar aquí el trato exquisito que nos dió Mario el técnico de sonido de la sala, jamás me habían tratado con tanto respeto y cariño en una prueba de sonido.

[singlepic id=21 w= h= float=none]Además de producir en acústico el repertorio he decidido ir “rodando” los temas nuevos en directo para ir viendo la reacción de la gente y la sensación no puede ser más positiva. “La Espiral” se está convirtiendo en un tema bandera para nuestra gente, en apenas 3 conciertos tocándola en directo ya veo a gente enganchada con esa canción… “Cantar Victoria” está ganándose por derecho propio un lugar de honor en el set list, “Revolución en las Aceras” es un clásico ya, y “Nadie quiere a Nadie” mantiene la fuerza y el espíritu del resto de canciones a las que sigo unido con un vínculo de sangre ya inmortal.

La sensación de terminar un concierto en una sala nueva que has llenado, haber dado un concierto para más de 100 personas, y poder pagar a tus músicos después de tocar es algo que no me pasaba desde hace mucho tiempo.

Ésto sólo ha sido el primero de unos cuantos que queremos dar en Madrid y alrededores mientras planificamos la grabación del material nuevo y nuestra inminente entrada en el estudio de grabación.

Fotos: Héctor Hesaro www.fotoexpresiones.es

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