21:30hrs en el resto del mundo

[singlepic id=29 w= h= float=none]El invierno pierde fuerza, marzo empieza a negociar  la llegada de la primavera. De mi casa a Lausán Estudios el sol venía haciendo sombra incansable durante todo el trayecto. La condena del frío prescribe, y mi buen humor florece a la par que mi optimismo frente a la sesión de grabación que me espera.

Llego lo tarde que se considera como estándard en un músico (media hora) así que no me siento demasiado culpable. Toni Sánchez me espera sentado en el control del estudio repasando algunas primeras mezclas de los temas que llevamos grabados… Va sonando… de momento muy rockero, pero ya se irá suavizando la cosa con mi voz grave y mis dulces guitarras, pero de momento la base rítmica de Juancar y Gonzalo dejan claras las intenciones de unos temas que con las eléctricas de David no dejan lugar a la comparación ni con nadie ni con nada que hayamos grabado antes.

Mi vieja Washburn acústica se mete en estudio una vez más  desde que llevamos juntos (15 años) sigue defendiendo su particular sonido frente a los micrófonos valvulares sin moverse un ápice de su consistencia. Sólo falta que mis manos respondan y mi temple en la pecera haga hacer sonar con la suficiente personalidad el instrumento que me ha definido como artista durante años.

Me decía un viejo amigo productor, que por muy buen músico que seas, y por mucho que hayas tocado mil veces la misma canción, el momento de enfrentarte al vacío del silencio del estudio, con los cascos puestos y el inicio de la claqueta te hace forzosamente partir de cero.

Mira que he tocado veces, cientos de veces algunos temas… pero la regresión de la cuenta atrás de la claqueta me hace dudar, te pone nervioso, la mano izquierda pulsa con muchas más dudas… de pronto un inofensivo Sol Mayor se convierte en un gigante interrogante sobre el mástil (¿qué coño estoy tocando?).

El tiempo pasa a la velocidad de la fórmula 1, tocas, grabas, repites, pinchas, escuchas, repites, pinchas, doblas guitarras, y así sin darte cuenta te comes una hora para grabar 4 pistas de guitarra acústica. ¿Cómo puede ser que esta canción dure tres minutos y medio?.

Recompensa auditiva, escuchas tu grabación encajada con el resto de instrumentos… Joder suena de cojones.

Son las 21.30hrs en el resto del mundo.

Quedan por grabar todas las voces, y algunos detalles de mis guitarras eléctricas.

 

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