Camino del 21 de marzo

No me gusta hacer dos conciertos iguales. Obviamente hay que respetar un grueso de canciones que son las que te han definido como artista y se han ganado el respeto de mucha gente, pero hay un 30% o quizá más, de un repertorio que me gusta cambiar, no tanto para sorprender como para mantenerme a mismo en tensión. Porque una cosa tengo clara, si tocar se convierte en rutina y termino aburriéndome mejor lo dejo.

La tensión de sentir que vas a tocar un tema antiguo que hace mucho que no interpretas, la sola idea de poder confundirte en directo, olvidarte de la letra, equivocarte en algún acorde, me activa esas terminaciones nerviosas que me gusta tener activas.

Pero los cambios no son siempre fáciles, llevar al local de ensayo un repertorio en el que hay 6 canciones nuevas o más sobre el concierto anterior siempre es motivo de discusión, y de muecas que  con el paso de los años he aprendido a encajar con profesionalidad.

Éste concierto me hace especial ilusión, primero por la sala en sí (Jazzville), preciosa, me enamoré de ella nada más verla y siempre soñé con un concierto de este tipo subido ahí arriba. Segundo porque el sonido de la banda en acústico se ha asentado y ahora con David a las guitarras vamos a dar el show que siempre tuve en la cabeza. Me ha costado que David entre en la producción acústica, animal eléctrico por naturaleza, finalmente ha logrado transmitir su personalidad tocando con la guitarra acústica y eso ha elevado en muchos enteros la música que defendemos.

La grabación de las nuevas canciones y la preparación de este concierto se están solapando y sin darme cuenta me he comido la agenda, cosa que por otra parte me hace sentir vivo. Esta misma semana podremos escuchar los primeros resultados de la mezcla final de algunos temas, y espero poder pincharlos el día del concierto.

Escribo esto cuando quedan unos 10 días para ese concierto.

CARTEL-2-JAZZVILLE

¿te gustó?? comparte!!!